Democracia y República

marzo 4, 2013
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Armando RibasTodo parece indicar que existe una grave confusión al respecto de la diferencia sustancial entre la democracia y la república. En esa confusión parecen haber caído los americanos, ante la presente situación que de alguna manera desdibuja el régimen que iniciaran exitosamente los Founding Fathers a parir de la Constitución de 1787. Tanto así que recientemente se publicara un libro al respecto “El Estado en el Tercer Milenio” de Kart R. Leube, en el que trata el tema y se refiere y califica a la democracia. “La historia muestra que en el largo plazo la mera idea de la democracia prueba ser incompatible con los grandes poderosos estados, muy posiblemente debido a que esas grandes masas pueden solo preservarse mediante un control totalitario o al menos autoritario”.

En ese mismo sentido ha aparecido un video en el que se explica fehacientemente a los propios americanos la diferencia sustancial entre la república y la democracia. Así rescata el hecho trascendente de que el sistema americano del Rule of Law constituye la expresión genuina de la república y no es una democracia. Al respecto comienza por señalar que la palabra democracia jamás aparece en la Constitución americana; al respecto igualmente vale recordar que tampoco aparece en la Constitución argentina. Fue en ese sentido que Thomas Jefferson declarara: “Un despotismo electivo no es el gobierno por el que luchamos”.Esa expresión es de utilidad para analizar la actual situación de las democracias latinoamericanas.

Siguiendo con el pensamiento que traduce el video en cuestión, en el mismo se citan las palabras de James Madison en El Federalista respecto a las democracias. “Tales democracias han sido siempre espectáculos de turbulencia y conflicto; se han encontrado siempre incompatibles con la seguridad personal o los derechos de propiedad”. El sistema del Rule of Law se basa fundamentalmente en que las mayorías no tienen el derecho de violar los derechos de las minorías. Y esa proposición se sostiene en el principio fundamental expresado por John Locke que dice: “El derecho a la búsqueda de la propia felicidad es el principio fundamental de la libertad”.

La confusión persiste y la misma se manifiesta en el léxico político plagado de juicios de valor implícitos, que impiden la comprensión del concepto que supuestamente pretenden describir. Esa primera confusión lexicológica se manifiesta en la supuesta división de la sociedad entre izquierda y derecha. Insisto entonces en que la división del pensamiento político entre izquierda y derecha entraña un juicio de valor. Así la izquierda por estar a favor de los pobres es altruista, en tanto que se considera a la derecha per se a favor de los ricos, y por tanto, concupiscente y codiciosa. En esta dicotomía valorativa se desconoce el derecho a la búsqueda de la felicidad y por tanto igualmente el derecho de propiedad.

A mi juicio, ese planteo filosófico político de izquierda y derecha no hace más que confundir las verdaderas alternativas políticas que enfrenta la sociedad. Lo que está en juego en la sociedad es que se respeten los derechos individuales, o por el contrario que la izquierda basada en la falacia del altruismo decide no respetarlos. Puedo decir entonces que el socialismo, tanto en Estados Unidos como en Argentina es un proyecto inconstitucional, pues parte del supuesto de eliminar el derecho de propiedad que garantizan ambas constituciones.

Más confusión crea el concepto de extrema derecha, que implica confundir al liberalismo con el fascismo. Así se ignora como bien lo explicara Von Hayek en su “Camino de Servidumbre” que el nazismo fue un derivado del socialismo marxista, al cual contribuyó definitivamente Werner Sombart, reconocido marxista. A mi juicio igualmente contribuyó Lenin cuando en su ensayo “La Nueva Economía Política” descubrió que los capitalistas no obstante su supuesta maldad eran los únicos que sabían hacer las cosas, y por tanto había que transar con ellos. Ese fue el principio en que se basó el fascismo de Mussolini. En ese sistema en que no se respeta el derecho de propiedad, los empresarios capitalistas no tienen otra opción que la de colisionar con la dictadura, o abandonar la empresa. O sea dictaduras que pueden ser democráticas en el sentido que representan a las mayorías tales como fueron Hitler y Mussolini. Tengamos en cuenta a su vez el socialismo del Siglo XXI, hoy extendido al Ecuador.

Recordemos entonces las palabras de Locke respecto a que no hay libertad sin ley, que es un principio liminar del liberalismo. Pero es necesario hacer alguna aclaración al respecto y ella está explicada por Von Hayek en la obra citada, donde dice: “La distinción entre la ley formal, justicia, y las leyes sustantivas es muy importante. La diferencia entre esas dos clases de normas es la misma que entre establecer las reglas del tránsito, como un Código de Carreteras, y ordenarle al pueblo donde ir” (SIC)

Hemos entrado entonces en el ámbito de la justicia, y aquí surge la gran diferencia entre la república y la democracia mayoritaria. La limitación del poder político es un principio fundamental del liberalismo, que se sustenta en la aceptación de la naturaleza humana. Tal principio se ignora por el socialismo en la búsqueda de un hombre nuevo, pletórico de generosidad. Así Alexis de Tocqueville escribió al respecto: El socialismo y la concentración del poder son frutos del mismo suelo”.Ahí lo tenemos igualmente en Europa donde se supone reina la democracia. Como dijera Lord Acton: “EL dogma de que el poder absoluto puede por la hipótesis de su origen popular, es tan legítimo como la libertad constitucional, está oscureciendo el ambiente”.

Hemos llegado, pues a un concepto fundamental, que determina la división de los poderes como límite al poder político, ante la conciencia de la inmutabilidad de la falibilidad de la naturaleza humana. Por ello fue Locke quien reconociera que los monarcas también son hombres, y por tanto la libertad requería limitar las prerrogativas del rey. Ante esta realidad nos encontramos ante el rol principal que tiene el poder judicial como garante de los derechos individuales que reconoce la Constitución.

Esa definición explícita del Rule of Law como expresión de la república, está expuesta por Alexander Hamilton cuando dice: Ninguna ley contraria a la Constitución puede ser válida… Una constitución es de hecho, y debe ser considerada por los jueces como ley fundamental. Por tanto les pertenece el definir su significado. Y esa concepción fue llevada a la práctica por el Juez Marshall en el caso Marbury vs. Madison que se constituyó en el precedente ineludible del Judicial Review (La revisión Judicial). Así estableció: “Una ley de la legislatura repugnante a la constitución es nula… Es enfáticamente el ámbito y el deber del departamento de Justicia decir que es la ley”.Ahí reside el principio fundamental de la libertad.

La violación de tal principio en nombre de la política, como pretende el presidente Mujica, constituye el desconocimiento de la república en nombre del despotismo de las mayorías. Por ello ya Adam Smith había reconocido: “Cuando el poder judicial está unido al Ejecutivo, es escasamente posible que la justicia no sea frecuentemente sacrificada a lo que se conoce vulgarmente por política” y sigue En el progreso del despotismo l autoridad del poder Ejecutivo absorbe la de todos los otros poderes del Estado”. Creo que he sido bastante explícito en la definición de los principios liberales republicanos que permitieron la libertad por primera vez en la historia y consecuentemente se creara riqueza. Perdón por la multiplicidad de citas, pues afortunadamente no fueron mis ideas las que crearon este mundo. Si así hubiera sido estaríamos viviendo en la Edad Media. Y para terminar permítanme recordar a Alberdi: “La política no puede tener miras diferentes  de las miras de la Constitución”.

2 Responses to Democracia y República

  1. H.MARTÍNEZ
    marzo 4, 2013 at 10:08 pm

    SE PUEDE ACCEDER AL GOBIERNO MEDIANTE EL VOTO Y LUEGO -COMO VIENE PASANDO EN SUD AMÉRICA- TOMAR PATENTE DE CORSARIO.LA CONSTITUCIÓN DEBE SER EL MARCO DE REFERENCIA Y SI NO HAY TAL MARCO , PUES TODO VALE Y CUANDO TODO VALE ,NADA VALE.

  2. roberto
    marzo 5, 2013 at 9:32 am

    Gracias Armando Rivas por sus conclusiones.

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